A la mayoría de la gente le cabe en a cabeza el suicidio, supongo; la mayoría de la gente, auqnue lo tenga muy oculto en lo más profundo de sí misma, puede recordar alguan vez en la vida en la que pensó si realmente quería despertar a la mañana siguiente. Querer morir parece una parte de estar vivo. (p 37)
Lo cierto es que no me sentía como alguien que está a punto de matarse; me sentía como alguien que de cuando en cuando quiere morir, y entre ambas cosas hay cierta diferencia.
(p 106)
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1 comentario:
Y hay maneras de morir de cuando en cuando que no implican no despertar al otro día. La idea de no despertar al día siguiente la tenido fuerte, muy fuerte, sólo dos veces. Una vez, con un par de copas de más y muy triste, atravesando una avenida. La otra, deteniéndome y bajando la cabeza en uno de esos vacíos de las escaleras de los edificios. Un beso para ti. Gracias por lo de bien aspectada. Seguiré leyendo por acá-
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